

ESTUDIO PARA CÉLULAS


MARZO 2026
Lunes 30 de marzo
¿CÓMO PRACTICABA JESÚS LA PRESENCIA?
“Jesús se hacía cada vez más famoso. Mucha gente se reunía para escuchar Su mensaje, y otros venían para que Él los sanara”.
Lucas 5:15 (Traducción Lenguaje Actual)
Jesús siempre estaba en comunión con Su Padre, practicando la presencia de Dios.
1. LA PRESENCIA DE DIOS
¿Alguna vez te preguntaste cómo hacía Jesús para estar siempre con tanta paz y poder? La Biblia nos cuenta que, aunque muchísima gente lo rodeaba y lo buscaba para que hiciera milagros, Él siempre se hacía un tiempo para estar a solas con Su Padre. Jesús practicaba la presencia de Dios en todo momento.
Jesús no era un superhéroe que actuaba solo; Él dependía totalmente de la conexión con el Padre.
A. En la oración (Hebreos 5:7).
Jesús no oraba "de compromiso" ni repetía palabras aburridas para que lo vieran. Él hablaba con Dios con todo Su corazón, abriendo su alma por completo. A veces lo hacía con gritos y lágrimas cuando sentía dolor o angustia, porque sabía que Su Padre siempre lo escuchaba y estaba ahí para Él. Jesús nos enseñó que la oración no es un rezo frío, sino una charla real y sincera con Papá Dios. No solo hablaba, sino que después de orar, siempre obedecía lo que el Padre le marcaba.
Maestro: muestra el celular con el GPS puesto (o dibujalo rápido en la pizarra).
Imaginen que tienen que llegar a un lugar realmente difícil y no saben el camino. Orar es como conectarse al GPS para hablar con el Satélite (que es Dios).
Si vos escuchás la voz que dice 'Gire a la derecha' pero seguís derecho porque tenés ganas, te vas a perder igual.
Jesús oraba para 'conectarse', pero después doblaba para donde el Padre le decía, aunque el camino fuera difícil o le diera un poquito de miedo. La presencia de Dios nos da la dirección, pero nosotros tenemos que mover el volante y obedecer.
Maestro, dejá que ellos respondan con sinceridad:
Sobre la oración: ¿Alguna vez te pasó que estabas re triste o con bronca y, después de llorar un poquito y hablar con Dios, sentiste que te sacaste un peso de encima?.
Sobre la obediencia: ¿Qué es lo que más te cuesta obedecer hoy? (Puede ser un consejo de los papás, perdonar a alguien, dejar el celu para estudiar). ¿Te animás a pedirle a Jesús la misma fuerza que Él tuvo para decir 'que se haga Tu voluntad?.
B. En la angustia y en la obediencia (Lucas 22:42-43).
En el jardín de Getsemaní, el Hijo de Dios atravesó su momento más difícil. Con mucha angustia, buscó refugio en la presencia divina y dijo: "Padre, si es posible, que esta copa de dolor pase de mí; pero que no se haga lo que yo quiero, sino lo que Vos decidiste". A veces, hacer la voluntad de Dios va en contra de nuestros deseos, ¡y está bien que nos cueste! Sin embargo, Él no se rindió; la Biblia dice que aparecieron ángeles para fortalecerlo. Hoy, ese mismo refuerzo es el Espíritu Santo, quien nos da la fuerza para cumplir su plan cuando sentimos que ya no podemos más.
Maestro, dales tiempo para que reflexionen o compartan.
¿Sentís que hay algo que te está pesando mucho últimamente (un problema en casa, una materia difícil, un miedo)? ¿Te animás a pedirle al Espíritu Santo que levante la mochila con vos hoy?.
¿Alguna vez tuviste que hacer algo que no querías pero sabías que era lo correcto (como decir la verdad aunque te retaron)? ¿Sentiste esa paz después de haber obedecido?
C. En la relación con Él (Juan 5:19).
El Señor fue muy claro al afirmar que nada podía hacer por Su propia cuenta si no estaba conectado con el cielo. Siendo el ejemplo perfecto, nos mostró que nuestra vida necesita depender totalmente de Dios para ser moldeada, transformada y restaurada. Él vino a la Tierra para cumplir lo que ya estaba escrito, convirtiéndose en el modelo a seguir: así como practicaba la comunión constante con el Padre, nosotros debemos hacer lo mismo. Al estar cerca suyo, permitimos que Su mano trabaje en nuestro corazón.
Ejemplo: La Masa en las Manos del Maestro.
Materiales: Un trozo de masa para modelar (tipo Play-Doh) o arcilla.
Desarrollo: mostrar la masa hecha un bollo sin forma sobre la mesa. Deciles: Esta masa por sí sola no puede transformarse en una taza o en algo útil; necesita de unas manos que la trabajen.
Mientras hablás, empezá a darle forma: Nuestra vida es como esta masa. Si nos alejamos de la presencia de Dios, nos quedamos duros y sin forma. Pero cuando practicamos Su presencia, nos ponemos en las manos de Jesús. Él nos va moldeando con Su amor, sacando lo que no sirve y transformándonos en algo hermoso.
¿Sentís que hay alguna parte de tu carácter (como el enojo, la mentira o el egoísmo) que necesita ser 'moldeada' por las manos de Dios hoy?.
¿Qué cosas estás intentando hacer solo sin preguntarle a Jesús? ¿Te animás a decirle hoy: Señor, toma mi vida y haceme de nuevo?.
Conclusión: Jesús practicó la presencia de Dios.
Oración: Señor, enséñame a orar.
Acción: Niño: Dibuja a Jesús orando en Getsemaní y hermosea el dibujo.
Preadolescente: Jesús ora en Getsemaní. Lee Lucas 22:41-42.
¿Dónde oró Jesús?
A- En su casa B- En Belén C- En el Getsemaní
¿Cómo oró Jesús?
A- Arrodillado B- Parado C- Acostado
¿Qué pidió Jesús en oración?
A-Ser salvo B- Ser librado del sufrimiento C- La victoria
¿Qué decidió Jesús en la oración?
A-Huir para salvarse B- Aceptar la voluntad de Dios C- Pelear con los soldados
ABRIL 2026
Lunes 6 de abril
LA RESURRECIÓN
“Llenos del gran poder, los apóstoles enseñaban que Jesús había resucitado. Dios los bendecía mucho”.
Hechos 4:33 (Traducción Lenguaje Actual)
Dios levantó a Jesús entre los muertos.
1. RESURRECCIÓN
Maestro: antes de comenzar a desarrollar el estudio de esta semana, puedes llevar a la clase un huevo kinder chiquito, a modo ilustrativo o sino contarlo sin él. Preguntarles a los niños,¿ cuántos de ellos saben que es esto? seguramente todos te dirán que sí. Comienza abrirlo, quita el envoltorio, parte el huevo en dos , y al partirlo, con expresión de asombro, emoción y alegría: woooo hay una sorpresa!!!!! abrelo y muéstrales a los asistentes lo que ha tocado.
De la misma manera sucedió con la resurrección de Jesús, cuando las mujeres fueron a la tumba , al ver la piedra removida, se sorprendieron, se emocionaron y hubo alegría en sus corazones al saber que Jesús ya no estaba en la tumba, sino que había RESUCITADO.
A. Resurrección: Fe, adoración y misión (Juan 11:25; Hechos 1:8).
Empezamos un nuevo mes, y uno muy importante, donde recordamos el sacrificio de Jesús, Su muerte pero también Su resurrección. Jesús había muerto físicamente pero al tercer día resucitó, volvió a la vida.
La resurrección de Jesús activa la Fe en cada uno de nuestros corazones, como vemos en Juan 11:25, el que cree en mí, el que pone su confianza en el Señor, aunque esté muerto vivirá. No solo Dios nos habla de una muerte física sino que también Jesús quiere traer vida a cada uno de nosotros, en alguna situación difícil que estas pasando en vos o en tu familia, cree que Jesús está trayendo vida.
La resurrección de Jesús también nos permite adorar a Dios y encontrar nuestra misión aquí en la tierra. Así como Jesús vino, vivió y cumplió Su misión, nos dejó a alguien muy importante para que vos y yo también podamos cumplir la nuestra. Hechos 1:8 “Pero recibiréis poder, cuando haya venido sobre vosotros el Espíritu Santo, y me seréis testigos en Jerusalén, en toda Judea, en Samaria, y hasta lo último de la tierra.” Según este versículo, ¿a quién nos dejó Jesús?. dejar que los niños piensen y respondan; ¡¡¡siiii!! nos dejó al Espíritu Santo, para que nos ayude en nuestra misión que es ir y contarles a todos acerca de Jesús y de lo que Él hizo en nuestras vidas.
B. Resurrección: Sanidad y salvación (Santiago 5:16; Tito 3:5).
Hemos nacido de nuevo por medio de Su resurrección, Jesús nos redimió, nos limpio, nos justificó por medio de Su sangre, Él perdonó nuestros pecados y nos dio una oportunidad de salvación, le hemos recibido como Señor y Salvador de nuestras vidas.
Tito 3: 5 “Él nos salvó, no por las acciones justas que nosotros habíamos hecho, sino por Su misericordia. Nos lavó, quitando nuestros pecados, y nos dio un nuevo nacimiento y vida nueva por medio del Espíritu Santo”.
La palabra de Dios nos enseña que la salvación no es algo que nos hayamos ganado por nuestra manera de ser y actuar, sino que la misericordia, el amor de Dios nos alcanzó, y nos transformó. Por medio de Él tenemos el perdón de pecados, nos dio sanidad, y nos dio la oportunidad de poder orar, hablar con él, de tener una amistad , donde nos enseña, y nos muestra el camino por el cual debemos andar, para que caminemos de acuerdo a la Palabra de Dios, cambiando y transformando nuestra manera de ser, para que dia a dia seamos como Jesús.
Chicos, es tiempo de gozarnos y alegrarnos, contemos a todos que¡ Jesús no está muerto, ¡Él ha resucitado!
Conclusión: Hemos nacido de nuevo porque Jesús resucitó. ¡Gracias a Dios!
Oración: Jesús reconocemos que Tú eres el Hijo de Dios, el resucitado.
Acción: Niño y preadolescente
Lunes 13 de abril
SEAMOS SENSIBLES AL ESPÍRITU SANTO
“Nosotros somos testigos de estas cosas, y también el Espíritu Santo que Dios ha dado a los que le obedecen”.
Hechos 5:32 (Reina Valera Actualizada)
1. AVIVAR AL ESPÍRITU (1 Tesalonicenses 5:19)
A. Con oración, obediencia y alabanza.
Quizás te preguntarás,¿qué es ser sensibles al Espíritu Santo?. es dejarse guiar por él, obedecer a su palabra, vivir de acuerdo a lo que dejó preparado para nosotros. Y para esto debemos estar atentos, prestar oído a sus enseñanzas y esforzarme por poner en práctica cada consejo y enseñanza que nos da, a través de la biblia, al leer el aliento kids, cuando vamos a la célula y reuniones.
Debemos avivar al Espíritu. 1 Tesalonicenses 5:19 nos enseña que no debemos apagar al Espíritu Santo. Así como muchas veces vemos a papá o algún familiar prender el fuego, observamos que toman papel o un cartón y comienzan a moverlo, agitando para que la llama se haga más fuerte y pueda prenderse, de la misma manera sucede en nosotros, necesitamos Avivar a través de la:
Oración: tomándome un tiempo cada día para hablar con él, buscando su consejo y su guía.
Obedeciendo: esto es algo que nos gusta mucho, ¿o no?. Debemos luchar todos los días por ser hijos obedientes, y en esa obediencia el Señor nos bendice derramando su Espíritu sobre nosotros.
Alabanza: cantando y alabando a Dios. Reconociendo la grandeza, su poder, dando gracias por dejarnos un regalo tan hermoso como lo es la persona del Espíritu Santo. Sugerencia: puede poner una adoración, relacionada al Espíritu, y tomarse un tiempo para buscar su presencia.
2. GUARDAR AL ESPÍRITU (Efesios 4:30-31)
A. Con pureza y perdón.
Hoy Dios nos enseña que debemos guardar al Espíritu, no debemos permitir que se ponga triste. ¿Sabías qué Espíritu santo es como una persona? el puede ver, escuchar, se pone triste al igual que vos y yo. Por eso no debemos permitir que nuestras actitudes lo hagan entristecer, sino que cada día le pidamos que nos ayude a pedir perdón cuando hacemos cosas que no le agradan, que podamos limpiar y purificar nuestras vidas. Que en este tiempo guardemos nuestra manera de pensar, de hablar, de actuar, que tengamos cuidado con lo que miramos y escuchamos, a cada lugar donde vamos, para que podamos guardar al Espíritu y todo lo que hagamos sea para agradarle.
Como nos enseña en su palabra Efesios 4:30-31”No entristezcan al Espíritu Santo de Dios con la forma en que viven. Recuerden que él los identificó como suyos,[a] y así les ha garantizado que serán salvos el día de la redención.
31 Líbrense de toda amargura, furia, enojo, palabras ásperas, calumnias y toda clase de mala conducta.”
A lo mejor en este tiempo nos pasaron cosas que hicieron que guardemos rencor, que nos enojemos fácilmente, tenemos malas reacciones, decimos malas palabras, somos agresivos o respondones, dejamos que nuestro corazón se llene de tristeza y amargura, hoy podemos correr a la presencia de Dios pedirle perdón, dejar que limpie nuestro corazón , sacando todo lo que no sirva para que podamos disfrutar de tener a nuestro amigo el Espiritu Santo.
3. ABRIRSE AL ESPÍRITU
A. Para ser guiados y para que ordene a Sus ángeles que nos cuiden. (Romanos 8:14; Salmos 91:11).
Hoy tenemos la oportunidad de abrirnos al Espíritu, a lo que él quiere hacer en nuestras vidas. Cada uno de nosotros somos hijos de Dios, y al serlo, recibimos la guía de su Espíritu para todo lo que necesitemos; en decisiones que tengamos que tomar, en la escuela al hacer una prueba o una tarea, te ayuda a elegir entre lo bueno y lo malo, lo que nos conviene y lo que no. Pero también nos envía a sus ángeles para que nos guarden, tenemos una protección especial, en cada lugar donde vayamos su presencia irá con nosotros.
Por eso debemos prestar oído, ser sensibles a su voz y obedecerla en todo.
Conclusión: Debemos ser sensibles al Espíritu Santo.
Oración: Espíritu Santo, enséñame a tener comunión contigo.
Acción: Niño: Colorea y hermosea el dibujo
Preadolescente: Lee 1 Tesalonicenses 5:19; Efesios 4:31; Romanos 8:14; Salmos 91:11. Explica con tus palabras lo que entiendes y cómo lo aplicarías a tu vida. Luego ora.





