ESTUDIO PARA CÉLULAS

 

LUNES 27 DE SEPTIEMBRE

                              

RENOVANDO EL PACTO

                                                                                   Nehemías 8:1-18

 

“Lámpara es a mis pies tu palabra, Y lumbrera a mi camino”. Salmos 119:105  

 

Podemos ver a un pueblo que se junta como un solo hombre con una determinación bien firme.

 

1-Tenían un mismo propósito (Nehemías 8:1)

Nehemías había hecho todos los preparativos necesarios para que la ciudad de Jerusalén estuviese bien protegida. También nombró cantores, porque él quería que los habitantes de la ciudad experimentaran la alegría de su relación con el Señor. Esta actitud era esencial para una renovación espiritual. El tema central de este capítulo, es la lectura pública de la Palabra de Dios llevada a cabo por Esdras, que era un maestro, un escriba, fue llamado para llevar a cabo una lectura bíblica. Ellos iban a tener, entonces, una lectura bíblica pública de grandes proporciones.

A. Pidieron en unidad que traigan el libro. A Dios le atrae la unidad.

Esto sucedió el primer día de la fiesta de las trompetas donde el pueblo se congregaba en una asamblea nacional. Los israelitas que se reunieron para escuchar la Palabra de Dios, estaban verdaderamente interesados en oírla. Habían estado en el cautiverio por setenta años y nunca antes habían escuchado la Palabra de Dios. Para ellos fue una nueva experiencia.

B-El propósito del pueblo era conocer al Dios de la Palabra. Salmos 19:7-8

La naturaleza transmite un mensaje: Dios está allí, grande, poderoso y sabio. No obstante, necesitamos más información, y por ello David pasa a redactar una segunda estrofa de esta canción que es el Salmo 19, elogiando la Palabra de Dios escrita.

El pueblo quería conocer al Dios de la Palabra, porque entendían que Dios habla a través de ella…

 

2- Tenían una misma necesidad.

A- Estaban atentos, con todos los sentidos dispuestos a escuchar y entender lo que la ley decía.  Salmos 19:7-8

Ellos estaban de pie escuchando la lectura de la ley y quiere decir que así permanecieron durante todo el tiempo que duró la lectura, sin sentarse para descansar, desde el amanecer hasta el mediodía.

Había hombres, mujeres y niños, todos los que podían entender, horas escuchando la Palabra de Dios.

Los que estaban reunidos eran personas con uso de razón. Dice aquí: de todos los que podían entender lo que oían.

No sabemos los detalles de cómo se llevó a cabo el cuidado de los niños, pero es evidente que se hicieron preparativos adecuados para que los adultos allí reunidos se pudieran concentrar en escuchar la lectura de la Palabra de Dios.

B-El hambre por la Palabra resultó ser una renovación espiritual del pueblo; trajo arrepentimiento e hicieron pacto (Nehemías 8:3; 9:38; 10:28-29).

Muchas de estas personas nunca habían escuchado la Palabra de Dios. La lectura clara y la enseñanza de la Ley les hizo sentir una convicción profunda de su pecado. Y esto causó algo así como un estallido emocional, que hizo brotar lágrimas de arrepentimiento e hicieron pacto.

A la vista de todo esto, estamos haciendo un Pacto que obliga, poniéndolo en escritura y siendo sellado por nuestros príncipes, nuestros Leviim (Levitas) y nuestros kohanim. (Sacerdotes)(Biblia Kadosh)’ Nehemías 9:38

Además, al entender con profundidad la Palabra ellos volvieron al primer amor, magnificando y adorando al Señor.

 

3- Tenían un mismo gozo.

A- El gozo viene después del arrepentimiento

Nehemías les dijo que no se entristecieran, porque la alegría experimentada por su relación con el Señor, era para ellos un refugio, una fortaleza. Recordemos que el apóstol Pablo dijo a los creyentes en Filipenses 4:13: "Todo lo puedo en Cristo que me fortalece...”. Es evidente que tuvieron tiempo para meditar en la cautividad (Salmos 117:1-2; 16:1-3).

B-Dios bendice la obediencia, estaban a punto de un nuevo comienzo.

Al leer y estudiar la Biblia y experimentar el gozo que ella trae al corazón, al obedecer lo que se ha leído, producirá un efecto positivo.

Al igual que ha pasado lo viejo, "¡lo nuevo ha llegado!". Las cosas viejas y muertas se reemplazan con cosas nuevas llenas de vida y de la gloria de Dios. Nuestros propósitos, sentimientos, deseos e ideas son frescos y diferentes. Vemos el mundo de manera diferente. La Biblia parece ser un nuevo libro, y aunque la hayamos leído antes, hay una belleza en ella que nunca vimos antes, y que nos maravillamos de no haber percibido.

Las palabras que habían leído les recordaron que Dios castiga el pecado, pero también bendice la obediencia, y esta es la respuesta indicada a la Palabra de Dios.

 

Conclusión: En la unidad del pueblo vemos la intención de buscar genuinamente restaurar el pacto con Dios.

 

Oración: Romper en nosotros si tenemos todavía áreas en esclavitud y permitir que por la Palabra y su Espíritu tengamos libertad.

 

Acción: Volver a la Palabra con todo el corazón, una nueva revelación del pacto que tenemos con ella.

LUNES 4 DE OCTUBRE

                                           

PACTO EN LOS SALMOS:

  VIVIENDO EN RECTITUD  

“El que ama la disputa, ama la transgresión; y el que abre demasiado la puerta busca su ruina”. Proverbios 17:19 (RVR1960)           

                            

Salmos 101:1-5; 37:28

Que podamos entender que vivir en rectitud agrada a Dios.

1. Integridad en el hogar.  Salmos 101:2

Nos enseña que una de las maneras más fáciles de vivir en rectitud es dejar que Dios obre en nuestros corazones a través de Su Palabra.

La promesa de David a Dios de que sería un hombre de rectitud durante su reino, nos demuestra el respeto que tenía el autor para con la autoridad del Padre.

Este salmo nos muestra la determinación de David de tener un reinado donde la justicia de Dios fuera la protagonista.

A. Vivir una doble vida.

Él mismo tiene que ser íntegro en su casa, sus pensamientos, su juicio moral, etc. Para esto, primero debe reconocer la presencia de Dios en su vida.

La reputación es lo que otros opinan de nosotros; el carácter se desarrolla con el tiempo y Dios sabe lo que somos.

B. El concepto de los demás

Debemos evitar las amistades íntimas con gente equivocada. No siempre es posible evitar asociarse, ya sea pública o profesionalmente, con personas de carácter inestable. Debemos ser más cuidadosos en las amistades que escojamos.

C. Nuestro matrimonio delante de los seres queridos-

En nuestro hogar es donde más nos conocen. Vemos que la lepra de Naamán se conocía en privado (hogar), no en público.

 

2. Cuidar el corazón de mi familia Salmos 101:3

El rey tiene que dar atención a los detalles de la integridad. Primero él mismo tiene que andar en integridad, en su propia casa (v. 2c), en sus pensamientos (v. 3a) y en sus juicios morales (v. 3b). Para esto reconoce que necesita la presencia de Dios en su vida.

A. lo que vemos llena la mente y el corazón.

Entender que las heridas más profundas ocurren en la niñez y dentro del hogar.

(Para ampliar este tema por favor leer Reconstrucción Total de la pastora Alejandra Cabrera).

B. cuidar lo que permitimos. Sobre todo ahora con tanto acceso a lo que sea.

Las imágenes que vemos a nuestro alrededor, en las distintas pantallas, revistas, libros y posters, alimentan la creación de patrones o modelos.

A través de estas imágenes, los más pequeños y pequeñas aprenden de manera casi natural lo que se espera de ellos (sí son niños) y lo que se espera de ellas (si son niñas), a pesar de lo que se explique en casa o en la escuela. Por eso el consejo del salmista: “No pondré delante de mis ojos cosa injusta” (TV, redes sociales, etc.).

C. Guardar la privacidad del hogar. Proverbios 17:19

Este es un proverbio que básicamente confronta a personas que tienen esa nada honrosa inclinación a propiciar disputas o peleas.

Personas así, aman la transgresión, en el sentido que se deleitan en ocasionar todo tipo de mal, como abuso verbal, abuso físico, y tantas otras cosas más. Por falta de tener cuidado en cuanto a quien entra a una casa se pone en riesgo esa casa.

Nuestras decisiones son como una puerta: cerrada o abierta.

 

3. Controlar lo que hablamos. Salmos 101:5

Debemos permitir que la Palabra de Dios nos enseñe a vivir en rectitud. 

A. Las palabras tienen poder. Lucas 6:45

La abundancia del corazón se revela por lo que hablamos.

¿Deseas saber qué hay en tu corazón? ¡Entonces presta atención a lo que estás hablando! Una persona llena de la presencia de Dios no camina con murmuraciones, negatividad o derrota en los labios. Por el contrario, pronuncia palabras que promueven la edificación.

Incluso cuando estamos ansiosos o ante una situación que nos desagrada, debemos tener cuidado de que nuestras palabras sean positivas, porque tienen el poder de influir en el entorno que nos rodea. Un hogar impregnado de expresiones de maldiciones, difamaciones, mentiras y quejas será sin duda un lugar tóxico para los que viven allí. Tengamos siempre presente el firme propósito de vigilar el lenguaje (Santiago 3:2).

B. Eliminar el chisme y la crítica. Proverbios 18.21

La muerte y la vida están en el poder de la lengua.

La tendencia a contaminar con lo que decimos hay que erradicarlo, sobre todo el hablar de los defectos de los demás.

Con nuestras palabras estamos construyendo el camino sobre el cual viajaremos a nuestro destino. Nuestro hablar siempre precede nuestro caminar. Caminemos y hablemos parados en los principios de la Palabra de Dios.

C. lo que decimos en lo oculto, Dios lo sabe.

Por eso, la ética y la moralidad deben ser altas en nuestras vidas, para no socavar la confianza en la gente que nos escucha.

No olvidemos que todo esto comienza en casa…

Dios también sabe lo que sucede en nuestro corazón, la intención que hay antes de que expresemos algo. Él sabe lo que acontece durante ese proceso en el que analizamos y filtramos lo que es prudente decir y lo que no. Quienes nos rodean oyen nuestras palabras, pero Dios conoce la intención del corazón.

Y precisamente, ya que Él conoce nuestra verdad interior, ha decidido poner Su mano sobre nosotros. Él sabe bien que necesitamos Su guía, Su toque de amor y Su protección. Como Padre amoroso que es, Él cuida de nosotros y nos dirige con ternura para que hablemos, obremos y vivamos de forma que le agrade.

Conclusión: Depende de nosotros el nivel espiritual y emocional de nuestro hogar. Dios nos da el poder para hacer el bien.

Oración: Que Su Espíritu nos muestre y enseñe a movernos en rectitud, pactando una vida sin doblez.

Acción: Reunir a mi familia y hacer el compromiso de vivir en rectitud cada día de nuestros días, ya que todo se inicia en el hogar.

LUNES 11 DE OCTUBRE

 

FIRME CONFIANZA

 

“Porque no nos ha dado Dios espíritu de cobardía, sino de poder, de amor, y de dominio propio”. 2 Timoteo 1:7

 

Salmos 56:3-4    SALMOS 112:7

 

Vemos cómo el temor y la confianza son dos sentimientos encontrados en el ser humano.

 

1- EL SEÑOR ES EL OBJETIVO DE LA CONFIANZA.

A. “En ti confío”, esto implica conocimiento del Dios vivo, que ha hecho poderosas manifestaciones en nuestras vidas. Hebreos 11:6

  • Nada agrada a Dios tanto como la firmeza en la fe en todo lo que Él es y ha prometido.

  • Cuando más le conocemos, más diligentes nos volvemos en buscarle. Cree que Él  nos recompensará por ello.

  • La fe es un don de Dios (un fruto del Espíritu Santo), que nos permite acceder a Dios, nuestro Señor, a través de Su Hijo Jesucristo.

B. Confianza, encomiendo, suelto a ti esta situación, dejamos al cuidado de alguien mayor nuestra vida. Salmos 34:4-5

El salmista entendía que la confianza viene a aquellos que le buscan. Uno, al confiar, entrega la situación, se despoja de toda carga (Mateo 11:28-30).

Confianza es tener la certeza de que la presencia del Señor es efectiva en nuestros corazones ante cualquier circunstancia. Es poseer la convicción de que podremos descansar en Él, todas nuestras cargas serán quitadas.

C. Determinados en saber en quién hemos creído. 2 Timoteo 1:12

Pablo anima a Timoteo para que se mantenga firme, siguiendo su propio ejemplo de serenidad. La determinación tiene que ver con la toma de decisiones y la firmeza en las decisiones tomadas. Si no hay firmeza, no tiene valor la decisión. (Job 22:28).

 

2- EL TIEMPO DE LA CONFIANZA

A. El día que tengo miedo. Hay momentos específicos. Salmos 34:4; 37:19

En la ocasión mencionada en el salmo, David estuvo expuesto a las persecuciones de Saúl, y buscó refugio en el país de Abimelec o Achish: 1 Samuel 21:1-15. La idea es que, en ese momento, no confiaba en su propia sabiduría ni confiaba en ningún recurso propio, sino que buscaba la protección y la guía de Dios, tanto cuando huía a Gath como cuando huía de Gath.

En el mal tiempo, Dios me dice que no seremos avergonzados. El temor produce esa sensación que nos ocurra aquello que hemos temido, como lo dijo Job: ”me ha acontecido aquello que temía” (Job 3:25).

B. Aparecen debilidades, fracasos, tentaciones. 1 Corintios 10:13

Por eso debemos elevar nuestro nivel de confianza y tomarnos del perfecto amor del Señor. 1 Juan 4:18.

Estar convencidos que pronto vendrá la salida. 1 Corintios 10:13

Como seres humanos imperfectos en la carne estamos expuestos a caer en el lazo de la tentación y esto es algo que no podremos evadir. Siempre que ésta se presenta debemos estar conscientes que detrás de cada tentación, también está la oportunidad de honrar el nombre de Dios.

C. Enfermedades, pandemias. Muerte. Salmos 112:7

La principal razón por la cual los hombres temen a tantas cosas es porque en ellos no existe la confianza que solamente Dios puede traer al corazón del hombre, la cual es una

confianza que está basada en Su infinito amor: “En el amor no hay temor, sino que el perfecto amor echa fuera el temor; porque el temor lleva en sí castigo. De donde el que teme, no ha sido perfeccionado en el amor” (1 Juan 4:18).

La Palabra de Dios es el antídoto para lo que quiera apartarnos del amor y la confianza en el Señor.

 

Conclusión: La confianza es la cualidad del que tiene seguridad de algo o alguien, también habla de lealtad y fe. Junto con la fe Cristo viene todo añadido.

 

Oración: Que llevemos al altar junto con el temor todo aquello que nos quiera quebrar la fe en este tiempo.

 

Acción: Enfrentemos los temores que tenemos, ya que el temor es un sentimiento negativo y no proviene de Dios. Es más imaginario que real.

LUNES 18 DE OCTUBRE

 

NO ES INFORMACIÓN, ES REVELACIÓN

 

“Así que, todos nosotros, a quienes nos ha sido quitado el velo, podemos ver y reflejar la gloria del Señor. El Señor, quien es el Espíritu, nos hace más y más parecidos a él a medida que somos transformados a su gloriosa imagen”.

2 Corintios 3:18

 

Isaías 6:1-8

 

1. Necesitamos poner nuestra mirada solamente en Dios (Isaías 6:1)

Uzías inició su reinado cuando tenía tan solo 16 años y reinó por 52 años. En general, él fue un buen rey, y 2 Reyes 15:3 dice: E hizo lo recto ante los ojos de Jehová, conforme a todas las cosas que su padre Amasias había hecho. 2 Crónicas 26:5 dice, Y persistió en buscar a Dios en los días de Zacarías, entendido en visiones de Dios; y en estos días en que buscó a Jehová, él le prosperó. Pero la vida de Uzías termino trágicamente. 2 Crónicas 26:16.

En el año en que un gran y sabio rey quien tuvo un trágico final murió. “Vi yo al Señor sentado sobre su trono… Dios aún estaba reinando, y aún estaba a cargo de toda la creación.

A. Cambiar el factor predominante por el factor gobernante.

¿En qué Uzías hemos puesto la mirada?

Quitémosla de todo lo que nos desvía de ver al Señor como Él es (Adonai: Supremo Señor y Maestro).

B. Invitación a los sedientos, para aquellos que no han aplacado su sed.

No más Uzías, ahora el Señor (Gálatas 2:20).

Cristo vive en nosotros de dos maneras. La vida única consiste en gobernarnos por Su Espíritu y dirigir todas nuestras acciones; el otro, al hacernos partícipes de Su justicia; para que, aunque no podamos hacer nada de nosotros mismos, seamos aceptados ante los ojos de Dios.

Si miramos Isaías nuevamente, no fue sino hasta que murió el rey Uzías que Isaías pudo ver cara a cara al Señor.

C. Un cambio radical en el espíritu, alma y mente. 1Tesalonicenses 5:23

Para tener un cambio radical en espíritu, alma y cuerpo debemos considerar algunas cosas que son esenciales. 1 Tesalonicenses 5:16-22 y dice lo siguiente:

  • Tener una actitud positiva (estad siempre gozosos. v. 16)

  • Orar regularmente (Orad sin cesar v.17)

  • Ser agradecidos (v.18)

  • No apagar el Espíritu, buscar siempre su guía y responder a ella (v. 19)

  • No menospreciar las profecías, escuchar a los profetas y creerles (v.20)

  • Rechazar el mal y buscar el bien. Demostrar todas las cosas, retener lo bueno (v. 21)

  • Abstenerse de toda especie de mal (v. 22) 

Si hacemos todas estas cosas, Dios nos santificará haciendo posible que “todo nuestro espíritu, alma y cuerpo sea guardado irreprensible para la venida de nuestro Señor Jesucristo”.

Romper con toda admiración a lo natural para poder ver al Señor…. (Colosenses 3:1-4).

 

2. Necesitamos ver Su gloria (Isaías 6:2-3)

Para ver Su gloria, necesitamos solo una cosa, CREER. »¿No te he dicho que si crees veras la gloria de Dios?» (Juan 11:40). Pero no es cualquier creencia, es un creer que va acompañado de dos ingredientes:

1. Actitudes frente a las circunstancias que son determinadas por mi nivel de fe 

2. Acciones que demuestren mi fe

A. Para poder ver Su santidad, ya que sin ella nadie verá a Dios.

La santidad de Dios es una parte de todo lo que Él es y hace. El poder de Dios es un poder santo. El amor de Dios es un amor santo. La sabiduría de Dios es una sabiduría santa. La santidad no es un aspecto de la personalidad de Dios, es una característica de la totalidad de Su ser. La palabra “santo” tanto en el hebreo como en el griego significan apartado o puesto aparte, y en este sentido ser santo significa alguien que se ha apartado del pecado y ha consagrado su vida a Dios. La santidad es sumamente importante porque sin ella nadie vera a Dios (Hebreos 12:14).

B. Entender quién es el Señor: Santo, santo, santo…

¿Por qué repiten “santo” tres veces? ¿No era suficiente decir que el Señor era “Santo” una vez? No. No era suficiente. En el lenguaje hebreo, la intensidad es comunicada a través de la repetición. Decir que el Señor es santo comunica algo. Decir que el Señor es “santo, santo” comunica aún más. Decir “santo, santo, santo es el Señor”, es declarar Su santidad al más alto grado posible.

C. Quedar impactados ante su gloria.

La característica distintiva de la presencia de Dios, a menudo es comparada con poder, energía o brillo. La Escritura afirma que la gloria de Dios se da a conocer a través de su obra de creación, sus actos de intervención en la historia y supremamente en la vida y la resurrección de Jesucristo. Debemos entender que la Biblia, desde Génesis hasta Apocalipsis, es un solo libro, que a través de sus 66 libros busca revelar al hombre la mayor expresión de la gloria de Dios, que es la venida de Cristo a esta Tierra.

 

3. Necesitamos reconocer nuestra condición. Isaías 6:5

Isaías exclamó: ¡Ay de mí que soy muerto! (Isaías 6:5). Podemos pensar que un carbón encendido aplicado a los labios sería más doloroso que una visión del Dios santo, pero para Isaías, fue más perturbador el ver la santidad de Dios y su propia falta de santidad, que lo que fuera un carbón ardiente colocado en los labios.

A. La necesidad de la salvación para que cambie nuestra posición.

Necesitamos un verdadero encuentro con Dios, porque sólo así veremos Su gloria.

Isaías se quebrantó ante la realidad del pecado.

B. La necesidad de un nuevo comienzo (Efesios 4:23-24).

Luego de disponernos a quitarnos las viejas vestiduras, empecemos por renovar el espíritu de nuestro entendimiento, el origen, y naturaleza del mismo son cambiados en Cristo para vivir conforme a sus principios y amor. Cuando Dios llama al hombre, su llamado produce que este reconozca la vileza de su pecado y la necesidad de ser limpios de toda esa maldad para poder permanecer delante de Su presencia. Y esta conduce a la confesión de nuestros pecados y experimentar un verdadero arrepentimiento.

C. La necesidad de aceptar su comisión (Isaías 6:8).

Quién está enviando. ¿Yo o nosotros? Parece ser la misma persona hablando tanto en singular como en plural. ¡Es la misma Persona! “El cambio en el número, Yo y nosotros, es bastante notable; y ambos siendo de uno y el mismo Señor, haciendo una pluralidad bastante intima entre las personas de la trinidad” (Poole). “Heme aquí, envíame a mí”, Isaías enfáticamente responde al llamado de Dios. El no dudó. Isaías quería ser la respuesta a la pregunta de Dios.

¿Qué creó esta clase de corazón en Isaías? Primero, él tenía un corazón que había estado en la presencia de Dios. Él tenía un corazón que conocía su propia pecaminosidad. Él tenía un corazón que conocía la necesidad de su pueblo, la necesidad de la Palabra de Dios. Él tenía un corazón que había sido tocado por el fuego limpiador de Dios. Y él tenía un corazón que había escuchado el corazón de Dios para alcanzar a las naciones.

 

Conclusión: Cuando se nos presenta el Señor, sufrimos una transformación total, ya no podemos seguir igual. Ya no es más información, ahora es por revelación.

 

Oración: Que volvamos a experimentar la revelación de la cruz.

 

Acción: Que aprovechemos este tiempo tan especial para ir física o virtualmente donde está el necesitado para representar al Señor. Heme aquí, envíame a mí…

LUNES 25 DE OCTUBRE

 

GUARDANDO EL PACTO

 

“Todo lo que el Padre me da, vendrá a mí; y al que a mí viene, no le echo fuera”. Juan 6:37

Isaías 55:1-3

 

Recibiendo la Invitación

1. La invitación al necesitado. (V1)

Tenemos aquí un llamado, una invitación universal. Y encontramos, sin embargo, que está limitada a una clase de gente. Dice aquí que va a todos los sedientos… El Dr. Jennings escribió lo siguiente: "Escuchemos, entonces, como si nunca antes hubiéramos oído la melodía de esta invitación tierna y gratuita. ¿Quiénes son las personas invitadas? Todos los que tienen sed”.

A. Vemos el clamor del corazón de Dios para que todos se detengan y consideren la salvación.

Este capítulo comienza con un clamor del corazón de Dios a toda persona para que se detenga y considere la salvación. Éste es como un pedido de auxilio en la noche. El Señor llama al pueblo a apartarse de las influencias babilónicas (mundanas) para que puedan gozar del alimento espiritual que Dios les ofrece.

B. Invitación a los sedientos, para aquellos que no han aplacado su sed.

Una corta y significativa llamada, incitándolos a ser lo suficientemente sabios para venir por el beneficio propio. Para todos aquellos cuya sed no ha sido aplacada por las cisternas hechas por seres humanos.

Solamente aquellos que estén sedientos pueden venir a las aguas. Si no estamos sedientos de lo que el Señor puede darnos, entonces nunca vendremos a las aguas.

Jesús pudo haber tenido este pasaje de Isaías en mente cuando Él clamó: “Si alguno tiene sed, venga a mí y beba” (Juan 7:37).

C. Tomar la decisión correcta: Venir a las aguas, símbolo de vida y prosperidad.

Aquellos que están sedientos, y responden a la invitación del Señor, no necesitan traer dinero. Su dinero no les servirá realmente para nada. Ellos simplemente pueden traer su confianza y su fe y recibir lo que Dios tiene para darles.  San Juan 4:11-15  El Señor declaró ser la fuente de agua viva, el manantial de vida eterna: “más el que bebiere del agua que yo le daré, no tendrá sed jamás; sino que el agua que yo le daré será en  una fuente de agua que salte para vida eterna” (Juan 4:13-14). "¡Venid, comprad y comed!" Y no es sólo bebida, sino que Él también ofrece el pan de vida.

 

2. Dios siempre ofrece lo mejor. (v2)

La invitación es clara. La oferta está hecha, la provisión está hecha, y todo está disponible. “No se te permite que bebas libremente del agua, para después tener que comprar el vino. Tú no estás invitado para venir y comer gratuitamente lo que es bueno, y después tener que trabajar por la grosura. No, las más ricas de las golosinas de la casa de Dios son tan gratuitas como el pan que el da a las almas hambrientas” (Spurgeon).

A. En el medio oriente el agua es escasa y por ende muy cara.

El agua, símbolo de vida natural, de elemento necesario para la subsistencia, ésta llega

a ser, a través de los acontecimientos del mar Rojo y del río Jordán, símbolo de una vida más alta, la que Cristo nos da con Su muerte y resurrección.

B. El Señor la da, ofrece gratuitamente para todos los sedientos.

Aquellos que están sedientos y responden a la invitación del Señor, no necesitan traer dinero. Su dinero no les servirá realmente para nada. Ellos simplemente pueden traer su confianza y su fe y recibir lo que Dios tiene para darles. Jesús se ofrece como el agua y el pan de vida eterna.

C. La salvación que ofrece Dios es gratuita, no pide dinero, ni sacrificio, ni compensaciones; porque todo fue pagado previamente en la cruz. 1 Pedro 1: 18-19

Aguas… vino… leche: todo es gratis. No es que la entrada a la vida cristiana sea gratis, y después tengamos que pagar para seguir avanzando en ella. Todo es gratis; nuestro crecimiento es un regalo de gracia tanto como lo es nuestra salvación. Dios nos exhorta a no gastar nuestras vidas y recursos en cosas que no traerán ningún provecho.

Cuidado con los placeres que ofrece este mundo que son pasajeros y trampas de Satanás.

 

3. Pacto Eterno. (v3)

A. Aunque no lo merezcamos nos invita a acercarnos.

A los que escuchan al Señor, Dios les promete un pacto. Desde la perspectiva de Isaías, este pacto aún está en el futuro (y haré). El pacto también está caracterizado por las misericordias firmes a David. Dios tuvo compasión de David, y Él tendrá compasión también de nosotros.

B. Hará con nosotros pacto eterno.

Extiende la invitación con dos beneficios adicionales. El primero es que “vivirá vuestra alma” y el segundo tiene que ver con un “pacto eterno.” “pacto eterno” (v. 3). Antes, Dios le prometió a David: “será afirmada tu casa y tu reino para siempre delante de tu rostro; y tu trono será estable eternamente” (2 Samuel 7:16; 2 Samuel 23:5; 1 Reyes 8:23-26; 1 Crónicas 17:23-26; 2 Crónicas 1:9). La incondicionalidad (el carácter eterno) de ese pacto se compara con el pacto que Dios hizo con Moisés. Deuteronomio 28.

Dios decide hacer pacto por sí mismo. Por eso la importancia de oír y acercarnos al Señor confiadamente y además entender la importancia de ese pacto.

C. Define el pacto eterno de Dios en términos de lealtad divina al pacto de David.

Este nuevo pacto se anuncia, tanto en Oseas 2:18-28-2 como en los capítulos posteriores de Isaías, Isaías 42:6; 49:8; 54:10; 56:4-6; 61:8. Después de haber sido presentado ante la nación, Jeremías lo amplía aún más (Jeremías; 32:40;  y Ezequiel; Ezequiel 34:2537:26-26-37). Casi todos los comentaristas permiten que se pretenda el pacto cristiano, ese "nuevo pacto" (Hebreos 9:15) bajo el cual el hombre obtiene el perdón y la salvación a través de la mediación de Cristo. Incluso las misericordias seguras de David. Las "misericordias seguras de David" son las promesas amorosas y misericordiosas que Dios le hizo. Estos incluyeron la promesa de que el Mesías vendría de su descendencia, se sentaría en su trono y establecería un reino eterno (Salmos 89:2-19-89, y triunfar sobre la muerte y el infierno (Salmos 16:910), y darle paz y felicidad a Israel (Salmos 132:15-19-132). Las promesas hechas a David, correctamente entendidas, involucran todos los puntos esenciales del pacto cristiano.

 

Conclusión: Cuando venimos a Dios, Él se compromete por medio de un juramento inquebrantable de otorgarnos bondad y misericordia todos los días de nuestras vidas.

 

Oración: Acción de gracias por la bondad que encierra Su pacto eterno.

 

Acción: Compartamos desde nuestro ámbito la bondad infinita del Señor.