ESTUDIO PARA CÉLULAS

 

Lunes 4 de mayo

 

DESPERTEMOS AL AMOR DEL SEÑOR

QUE NOS APASIONA

Lectura: 1 Juan 4:19; Jeremías 20:7-9

Introducción: El vivir una vida enamorada y apasionada nos despierta a una nueva relación con el ser amado, estar enamorado del Señor nos lleva a despertar a una nueva pasión.  

Cuánto hemos escuchado acerca de los beneficios de ser amado, el amor es medicina para nuestros corazones; el amor de Dios es tan alto, ancho, profundo y grande que no podemos salir fuera de él, aun dice la Palabra (1 Juan 4:18) que “el perfecto amor de Dios echa fuera el temor”. Cada vez que experimentamos el amor de Dios en nuestras vidas podemos ver cómo nuestro corazón se apasiona más y más. Que en este día puedas experimentar el más grande amor de este mundo, el amor de Dios…  

1. Amar nos lleva a conocer a la otra persona 

A. El Señor nos amó primero, Él siempre da el primer paso 

Cuando podemos experimentar en nuestros corazones el amor de Dios, nuestras vidas pueden ser totalmente transformadas; es necesario que se nos haga luz en nuestro entendimiento la Palabra, así como lo expresa Juan en su Primera Carta y dice que “él nos amó primero”. Dios siempre da el primer paso, no es mérito nuestro el amar a Dios, siempre nuestro Señor dio el primer paso para establecer una relación con el hombre. 

Lo podemos ver desde la creación, Dios tenía una relación personal con Adán. Entender que Dios siempre da el primer paso abre la puerta a saber que podemos entrar confiadamente a Su presencia para tener una relación personal.  

 

B. Conocerlo nos hace ser íntimos. 

Conocer a Dios, como quien conoce a su mejor amigo, ser íntimos con el Señor. Ser íntimos no significa no tener temor santo o reverente por la presencia del Señor, sino que esa intimidad de hijos, nos permite entrar en el lugar secreto, y estar cara a cara. Vivir en esa relación de intimidad que nos da la posibilidad de llamarlo “abba”, el término abba perteneciente a la lengua aramea significa 'papi' o 'papá'. En las lenguas semíticas el vocablo 'ab' significa 'padre', en hebreo tiene el significado de 'padre'. En arameo Abbá literalmente significa “padre” o “el padre”. 

Romanos 8:15 nos aclara este concepto y nos dice que no hemos recibido el espíritu de esclavitud para estar en temor; recuerda que dijimos que el perfecto amor de Dios echa fuera el temor, sino (continúa Pablo en su carta a los de Roma), hemos recibido el espíritu de adopción y somos hijos, por eso le podemos decir “abba”, “papá” y con nuestros brazos levantados, es como que somos hamacados en los brazos de papá. Solo el hijo tiene acceso a todo lo que es del padre, el hijo es íntimo, conocerlo y conocer Su amor nos hace hijos íntimos. 

 

C. Despertar a la pasión  

Muchos de los que adquieren una pasión, es porque han visto u oído las tremendas hazañas de otros, sea en el deporte, la pintura, o la ciencia, o en cualquier arte; ellos quieren imitarlos, y es algo que empieza a correr por las venas de aquel hombre o mujer; algunos no pueden dormir por la intensa pasión de alcanzar ese sueño, otros invierten toda su vida para lograr su meta, invierten sus fuerzas, tiempo y dinero, con el fin de ver realizado su anhelo, su pasión. 

Nosotros tenemos el mejor ejemplo de pasión, Jesús. Él era un apasionado, de hecho, murió por nosotros porque nos amó apasionadamente. Jesús nos buscó y nos salvó con propósitos eternos, El sacrificio de Cristo en el Calvario tiene un propósito, que despertemos a esa pasión. La pasión es un medio de motivación, por eso cuando uno tiene pasión, no necesita de las condiciones “adecuadas” para continuar adelante hacía aquello que le ha generado la pasión. Despertar a la pasión es entrar en una nueva profundidad en nuestra relación con Dios, sumergirnos, permanecer en los brazos de nuestro papá alimentando esa relación de intimidad nos despierta a la pasión por Su Palabra, donde nos revela más al Padre; despertemos a la pasión. 

 

2. Apasionados por Dios, Jeremías 

El profeta Jeremías fue un apasionado por Dios, y lo podemos ver a lo largo de su vida; por causa de servir al Señor estuvo dispuesto a soportar un sin número de aflicciones que lo llevaron a estar preso, ser maltratado por los reyes de Judá ya que él hablaba acerca del pecado del pueblo y lo necesario que era que éste se volviera al Señor… su pasión lo consumió y nunca dejó de hablar de parte de Dios más allá de sus muchos sufrimientos, ¡esto es pasión! 

A. Vs 7a Me sedujiste, Jehová, y me dejé seducir… 

El capítulo 20 cuenta uno más de sus muchos momentos difíciles por causa del Señor (lee el capítulo completo), pero llegado el vs 7 Jeremías comienza a lamentar y a decir “me sedujiste, Señor”. Jeremías pasa por una profunda crisis y, seducido, se enamoró de Dios; reconoce “y me dejé seducir”, pero ahora como que vive indeciso, desilusionado y confundido por los resultados que tiene en su proceso de enamorado; profetizar en nombre del Señor sólo le ha dejado males y problemas. Seguramente Jeremías se enfrentó a fuerzas de las seducciones (poder, dinero, éxito…) que alimentan los deseos humanos, pero él reconoce que quien lo sedujo fue Dios y el hacer Su voluntad.   

 

B. Vs 7b Más fuerte fuiste que yo, y me venciste… 

Ahí descubrió que el Señor es el más fuerte y que no sólo nos vence (v. 7), sino que deja en segundo término toda otra seducción. Jeremías sabe que anunciar la Palabra del Señor es motivo de oprobio y de burlas, despertar a la pasión por el Señor nos hace enfrentar situaciones difíciles y hasta las que parecen que no pasarán, pero sabemos cómo está escrito que “a los que aman a Dios todas las cosas les ayudan para bien, esto es a los que conforme a Su propósito han sido llamados” (Romanos 8:28) Jeremías lo entendió, él tenía un propósito, y por eso se dejó vencer.  

 

C. Vs 8 Después de sufrir penalidades y no querer predicar…  

Cada vez que Jeremías profetizaba sabía que tendría que atravesar momentos difíciles, sabía que enfrentaría burlas y malos tratos, pero él estaba despierto… muchas veces seguir y servir al Señor termina siendo incómodo y comprometedor, necesitamos desarrollar una conciencia radical, romper tradiciones y desoír otras seducciones, como Jesús, que al tener que ir a Jerusalén, sabiendo que iría a morir no tomó en cuenta lo que tendría que sufrir y desoyendo la seducción de no ir a la Cruz puso su rostro como un pedernal sabiendo que la pasión por los perdidos era su único motivo para enfrentar lo que vendría, ¿vale la pena sufrir y atravesar adversidades por Jesús?     

 

D. Vs 9 Fuego ardiente metido en mis huesos…  

Aun cuando intentara olvidarse del nombre del Señor y de todo lo que implica, la entrega que surge de esa pasión, el enamoramiento absoluto de su ser a Dios, son definitivos, ‘aunque no quiero predicar, aunque no me quiero acordar más de tu nombre, la pasión por Tu presencia, el amor experimentado hace que, como un fuego ardiente en los huesos, en el interior, no lo pueda contener, una pasión tan grande se enciende y despierta el ser interior’. Todo aquel que tiene claro el propósito con el que Jesús le salvó, es consiente todos los días hacia dónde va, no tiene su corazón puesto en las cosas terrenales, sino en las celestiales, vive apasionado por ellas, cada día anhela ser mejor, hay un deseo ardiente, una pasión que no le permite conformarse. Los logros obtenidos y las victorias pasadas son solo estimulantes que le impulsan para alcanzar metas aún más extraordinarias en Dios. 

 

Conclusión: Despertemos al amor y la pasión por el Señor. Permite que el amor de Aquel que te amó primero se manifieste y contagie a muchos, que la pasión crezca día a día en tu corazón para poder establecer Su reino. 

Oración: Que en esta hora, como Jeremías, seamos seducidos para tener una relación más profunda con nuestro Padre celestial, que el amor de Dios que sobrepasa todo entendimiento se manifieste trayendo vida y poder. 

Acción: Engrandece el reino de los cielos hablando apasionadamente del amor de Dios.   

Lunes 11 de mayo

DESPERTEMOS A LA SENSIBILIDAD A SU VOZ

Texto: Romanos 10:14-15; 2 Timoteo 4:1-5

Introducción: El desafío de este tiempo es despertar a la sensibilidad de Su voz, “Antes bien, como está escrito: Cosas que ojo no vio ni oído oyó, ni han subido al corazón del hombre, son las que Dios ha preparado para los que lo aman” (2 Corintios 2:9). Oír siendo sensibles nos abre las puertas a experiencias sobrenaturales con el Señor.

Es totalmente necesario que pongamos todos nuestros sentidos en sintonía con el Señor, para que lo que los ojos no vieron, los oídos no escucharon, todo lo nuevo que Dios quiere revelar, lo que nadie recibió y Dios está esperando derramarlo en ti. Dios es un Dios de lo sobrenatural; abre todo tu ser y prepárate…

 

1. El Señor nos manda a hablar; Romanos 10:14-15

Hoy Dios nos está llamando a ser aquellos que anunciemos, que pregonemos las buenas noticias, seamos “anunciadores” (si vale la palabra) anunciemos las buenas noticias, el evangelio…

A. Despertemos a conocer a Dios

Pablo declara en la Carta a los Romanos que es necesario anunciar el evangelio… pero, ¿cómo predicaremos de aquel que no conocemos? Tenemos que despertar a conocer a Dios, conocerlo no como quien conoce a alguien del cual solamente oyó. Job, luego de haber pasado por tiempos de grandes aflicciones pudo declarar: “de oídas te había oído”, es decir lo conocía, pero de una manera superficial. Despertar a conocer a Dios es ir más allá, a una nueva profundidad en la intimidad para poder declarar “pero ahora mis ojos te ven” (Job 42:5). Puedo verte en toda tu dimensión, te conozco en intimidad por lo cual puedo ser un pregonero, aquel que anuncia las buenas noticias, las virtudes de Aquel que es poderoso para transportarnos del reino de las tinieblas a la luz verdadera.

 

B. Despertemos a oír a Dios

Es fundamental poder conocer a Dios para poder anunciarlo, porque “¿cómo, pues, invocarán a aquel en el cual no han creído? ¿y cómo creerán en aquel de quien no han oído? ¿y cómo oirán sin haber quien les predique?”. Despertemos nuestros oídos físicos y espirituales para escuchar la voz de Dios, entendamos que si nosotros no oímos a Dios nunca podremos ser esos hombres y mujeres que prediquen; tengamos sensibilidad para que muchos crean por la Palabra que han oído y puedan reconocer la voz de Dios hablando por medio de aquellos que despiertan a oír su voz.

 

C. Hermosos son los pies

Cómo está escrito, “hermosos son los pies de los que anuncian la paz, de los que anuncian buenas nuevas” (Romanos 10:15). Los pies son otras herramientas que Dios nos dio para llevar la Palabra, con los pies nos trasladamos, con los pies caminamos sembrando la semilla, pero ¿qué pasa cuando los pies se desvían? Cuando caminamos pasos equivocados nuestros pies se ensucian, el polvo de los caminos hace que nos cansemos, los pies se hinchan y no cumplen la misión de ir y llevar la Palabra, pero el apóstol dice: “hermosos son los pies”. Que la sangre de Cristo que fue derramada de los pies del Señor Jesús nos devuelva el propósito si lo hemos perdido, limpie la contaminación del camino y sean lavados para poder llevar y anunciar la paz y las buenas nuevas. Bendice tus pies en esta hora y declara sobre ellos que siempre andarán en sendas de justicia y en caminos de rectitud en el Nombre de Jesús.

 

2. Predicando siempre; 2 Timoteo 4:1-5

A. Predica la Palabra

Predica a tiempo y fuera de tiempo, Pablo en una solicitud enfática le dice a Timoteo, “te suplico”, y lo coloca al Señor como testigo de ese pedido, “que prediques la palabra”. Y no solo una vez por semana, le dice que lo haga “a tiempo y fuera de tiempo”, esto es siempre, necesitamos estar en todo momento predicando. San Agustín dijo “predica en todo momento y si fuera necesario usa las palabras”. Qué tremendo que es entender esta comisión, que si somos sensibles a la voz de Dios podremos llevar adelante la comisión de alcanzar a todo el mundo con la Palabra del Señor. El apóstol Pablo dice que le es impuesta necesidad y ay de mí si no predico, ay de mí si no lo anuncio… Que en este tiempo sea sobre cada uno la necesidad de anunciar el evangelio y llevar la buena noticia a cada rincón de nuestro amado país.

 

B. Muchos no quieren oír

EL vs 3 y 4 nos enseña que llegará el tiempo en que no tolerarán la sana doctrina, cuando no querrán oír la verdad, sino que llevados de sus propios placeres buscarán quienes satisfagan sus deseos de oír, rechazando la verdad de la Palabra. Esta es la razón por la que debemos predicar siempre, anunciar la verdad por sobre todas las cosas. Frente a la mentira, establece la verdad, frente a las tinieblas establece la luz.

 

C. Cumple tu ministerio

Pero tú se sobrio, sé prudente, mantente con la mente clara para poder ver cuál es el propósito que el Señor tiene para tu vida, cual es el ministerio que debes cumplir. El apóstol Pablo lo insta a su joven discípulo que cumpla con su ministerio, predicar la Palabra, hoy el Señor te está llamando y te dice: cumple tu ministerio, haz la obra, ocúpate de decirles a otros la buena noticia y lleva a cabo todo el ministerio que Dios te dio.

 

3. Despertemos a Su Voz

Hoy el Señor nos está llamando a despertar a la sensibilidad a Su voz, despertemos al llamado, despertemos a escuchar y obedecer, despertemos a Su voz y sintonicemos el oído espiritual para despertar a la buena palabra.

 

Conclusión: Despertemos a la sensibilidad a Su voz, oír atentamente la voz de Dios que nos guía a lugares mejores, nos impulsará a avanzar y ser fieles hacedores de Su voluntad.

Oración: Padre te ruego que sintonices mi oído para poder escuchar Tu dulce voz, la que me guía y enseña los caminos que debo transitar, despierta mi sensibilidad para ser un receptor de Tu voluntad, amén.

Acción: Que esta semana puedas ser sensible a Su voz guiándole a predicar la Palabra a algún necesitado.

 

 

Lunes 18 de mayo

DESPERTEMOS A LA

SENSIBILIDAD A SU VOZ (2)

Texto: Jeremías 29:8-9; Josué 1:8

Introducción:

¿Cuántas voces podemos estar escuchando? Escuchar la voz correcta nos llevará al lugar correcto, despertemos en este día la sensibilidad a Su voz, Él nos quiere guiar a delicados pastos y por sendas de justicia. Dejémonos llevar de la mano y encontraremos la bendición de Dios para nuestra vida. Por lo cual (Hebreos 3:7-8) si oímos hoy Su voz no endurezcamos nuestros corazones, como pasó con los que estuvieron en el desierto, más bien seamos sensibles a Su voz y permitamos que esa voz nos guíe en el camino hacia la tierra prometida, despertemos a ser sensibles a Su voz y no escuchemos voces extrañas.

  1. ¿Qué voces estás escuchando?

Hay tres voces que podemos escuchar:

A. La voz del mundo.

Estamos viviendo tiempos difíciles y es por eso que necesitamos poner nuestros oídos en sintonía fina para poder oír la voz de Dios. Lamentablemente, a veces, desviamos nuestros oídos y le damos lugar a voces ajenas que terminan contaminando nuestro corazón y pensamientos, una de esas voces ajenas es la voz del mundo, que nos habla de todo lo malo y negativo que nos está pasando, el mundo viene para confundirnos y hacernos tambalear en la fe, el mundo quiere que le prestemos atención a todo lo que no edifica y que entendamos la realidad de lo que estamos viviendo como una verdad absoluta, la Biblia declara que conoceremos la verdad y la verdad nos traerá libertad (Juan 8:32).
 

B. La voz interior.

La voz que viene de nuestro interior generalmente es la que nos habla desde nuestro corazón, la Biblia dice que el corazón es engañoso y más que todas las cosas- ¿A cuántas cosas estamos prestando tanta atención que terminamos siendo engañados?, el mundo nos habla de todo lo malo que está pasando, nos llena de malas noticias y contamina nuestro corazón haciendo que terminemos confesando con nuestra boca todo lo que no agrada al Señor. La Biblia declara que aun de las palabras ociosas que salgan de nuestra boca daremos cuenta al Señor (Mateo 12:36). No permitas que la voz interior te desoriente e impida escuchar la voz del Señor.

C. La voz de Dios.

Cuando somos sensibles a la voz de Dios y despertamos a esa sensibilidad nuestras vidas no podrán ser engañadas, no habrá voces extrañas que quieran manejar nuestras vidas porque solamente estaremos escuchando la voz de la verdad, la que viene de Dios. Cuando entiendes la importancia de escuchar y ser sensibles a la voz de Dios todas las demás solo callarán, por causa de tu sensibilidad a Su voz.


 

2. Seamos sensibles a Su voz

A. Beneficios de ser sensibles.

Hoy el mundo nos muestra una realidad y esa realidad habla tan fuerte que parecería tapar la verdad que viene del Señor, ¿a qué voz serás sensible? ¿A la voz de la realidad o a la voz de la verdad?

La realidad te dice que no se puede, pero la verdad te dice que todo lo puedes en Cristo que te fortalece. La realidad te dice que estás solo, pero la verdad te dice he aquí que estoy contigo todos los días de tu vida. La realidad te dice que eres pobre y la verdad no se cansa de decirte yo soy tu pastor y nada te faltará… Ser sensibles a Su voz nos dará la posibilidad de ser bendecidos, sanados, prosperados, nunca más estaremos solos y lo más importante podremos ver siempre Su mano sobre nuestras vidas.

B. Oír y obedecer.

Cuando somos sensibles a la voz de Dios conocemos el corazón de nuestro Padre celestial, aprendemos a conocer Sus deseos, aprendemos a conocer Su intimidad, ser sensible a la voz de Dios es lo que necesitamos para que nos vaya bien en todas las cosas, Josué 1:8 declara: “Nunca se apartará de tu boca este libro de la Ley, sino que de día y de noche meditarás en él, para que guardes y hagas conforme a todo lo que está escrito en él, porque entonces harás prosperar tu camino y todo te saldrá bien”.

Comienza a cultivar la sensibilidad a la voz de Dios, que tus oídos se afinen para escuchar lo que Él tiene para decirte, que puedas sintonizarte a la sintonía de Su voz y que cada instante estés tan atento a Su Palabra que te hagas un hacedor de Su perfecta voluntad…
 

Conclusión: No prestemos atención a las voces que quieren apagar nuestro espíritu, despertemos la sensibilidad que nos permitirá estar en comunicación directa con nuestro buen Padre celestial.

Oración: Señor, abre nuestros oídos espirituales para escuchar solo Tu voz, esa voz que nos guía, esa voz que nos bendice y eleva el alma a una nueva relación Contigo. Te ruego que me ayudes a sensibilizarme al sonido de Tu voz para hacer Tu perfecta voluntad. Amén.

Acción: Toma la firme decisión de establecer un tiempo especial cada día para escuchar la voz de Señor. Comparte tu devocional con tu líder.



 

Lunes 25 de mayo

DESPERTEMOS A LA LIBERTAD

Texto: Gálatas 5:1,7,13

Introducción: Fuimos llamados a vivir en libertad. Cristo, por medio de Su sacrificio en la Cruz del Calvario pagó el precio para que disfrutemos una vida plena, llena de todos Sus beneficios. Es por esto que al entender el precio que Cristo pagó por nuestra libertad que nosotros debemos mantenernos firmes y sin fluctuar ante la tremenda bendición de haber sido llamados a vivir en la libertad con la que Cristo nos hizo libres.

1. Estemos firmes, vs 1

A. Para libertad fuimos comprados.

Cristo en la Cruz del Calvario pagó un alto precio para que podamos vivir en libertad. Hay tres términos que encontramos para la palabra redención; el primero es “agorazo” que tiene que ver con pagar un precio por la compra de algo, el precio que Cristo pagó por nuestra redención; fuimos comprados por causa de nuestro pecado, pero fuimos comprados para vivir en libertad.


B. Cristo pagó.

El segundo término es “exagorazo” que tiene que ver con ser comprados en el mercado para nunca más volver a ser vendido; es decir, nos sacó del mercado en el cual éramos esclavos. Cristo pagó y nuestras vidas fueron compradas, pero no con precio de cosas corruptibles como oro y plata, sino con la sangre preciosa de Cristo (1 Pedro 1:18-19a). Cristo pagó y lo hizo para que nunca más seamos esclavos del pecado o de la ley y ya no poder ser vendidos nuevamente.


C. No volvamos a la esclavitud.

El tercer término es “lutro” y tiene que ver con libertad por medio del precio de rescate con el fin de libertar a la persona de la esclavitud. Por eso el apóstol Pablo nos recomienda ‘estar firmes en la libertad con que Cristo nos hizo libre y ya no estar otra vez sujetos al yugo de la esclavitud’, pero gracias a Dios por medio de Su sangre derramada hemos sido libertados para caminar en Su presencia diariamente, despertemos a la libertad.


2. Quitando todo estorbo, vs 7

Pablo les habla a los gálatas y les pregunta: ¿quién los estorbó? Si estaban corriendo bien la carrera… Hebreos 12:1 dice el escritor bíblico que tenemos que correr la carrera que tenemos por delante despojados de todo peso que nos impide correr, especialmente el pecado que fácilmente nos hace tropezar… El pecado es lo que nos hace retroceder, nos impide correr con perseverancia la carrera que tenemos por delante; quitemos todo estorbo y todo aquello que se interpone para no obedecer a la verdad, corramos con paciencia y perseverancia.


3. Llamados a libertad, vs 13

A. La verdadera libertad.

Fuimos llamados a libertad, pero, ¿cómo sé cuál es la verdadera libertad? A veces pensamos que la libertad es hacer lo que a mí me gusta, lo que a mí me hace sentir bien o satisface mis propios deseos. Pablo nos dice en 1 Corintios 10:23 que ‘todo nos es lícito’ y muchos se quedan con esta primera parte del versículo sin prestar atención a lo que realmente expresa el Apóstol en esta carta, porque si bien es cierto que todo me es lícito y yo puedo hacer lo que a mí me guste o satisfaga, también tengo que entender que fui llamado a la verdadera libertad. Jesús lo dice de esta manera “los voy a llamar amigos, y serán mis amigos si hacen lo que les digo” (Juan 15:14), por eso la verdadera libertad no es hacer todo lo que me es lícito sino hacer lo que el Señor nos dice, esa es la verdadera libertad, ser obedientes a lo que el Señor nos manda.


B. ¿Cómo uso la libertad?

Referimos el versículo 23 de 1 Corintios 10 donde dice que “todo me es lícito”, pero la segunda parte del versículo declara que “no todo me conviene”, ¿cómo usas la verdadera libertad con la cual Cristo te hizo libre pagando el precio en la Cruz del Calvario? Gálatas 5:13 Pablo dice que no uses la libertad como ocasión para la carne, la Nueva Versión Internacional dice: “pero no se valgan de esa libertad para dar rienda suelta a sus pasiones”, cuando permitimos que nuestras pasiones y nuestros deleites manejen nuestras vidas, cada decisión que tomas no estará guiada por Aquel que te llamó sino por la pasión que mueve tu interior, si tu pasión es Jesús seguramente vivirás una vida en verdadera libertad.

 

 

​C. Libres para servir.

“Sino, servíos por amor los unos a los otros” (Gálatas 5:13b), fuimos hechos libres, libres con un propósito divino, la verdadera libertad con la que Cristo nos hizo libres es para servir, este es el propósito de la verdadera libertad a la cual fuimos llamados. El motivo principal por el cual Cristo pagó el precio de sangre en la Cruz del Calvario fue que en amor nos sirvamos los unos a los otros manifestando que somos Sus hijos, porque el mundo sabrá que somos hijos de Dios por nuestro amor.

Toma esta promesa para tu vida, si miras atentamente en la perfecta ley, la de la libertad y, perseveras en ella, no siendo oidor olvidadizo, sino hacedor de la obra, serás bienaventurado en todo lo que hagas.


 

Conclusión: La libertad es uno de los mejores regalos que el Señor nos hizo en la Cruz del Calvario. Vivir en libertad disfrutando de las bendiciones del Señor debe ser la motivación para llevar una vida consagrada a Él.

Oración: Gracias por la libertad con la cual Tú me has hecho libre. Hoy puedo disfrutar de la maravillosa oportunidad de ser libre. Me despojo de todo aquello que quiere volver a esclavizarme y me cubro con Tu poderosa sangre. En Tu Nombre, Señor. Amén.

Acción: Mostremos la verdadera libertad que proviene de Dios a todos los que nos rodean.

 
 
 
 

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