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Cada año te animamos a leer la Biblia completa, eso nos da unidad como iglesia; estamos en la misma “página” meditando lo que Dios dice y recibiendo Sus promesas. A su vez, teniendo presente la exhortación de Pablo al hablar de la armadura de Dios: “tomen la espada del Espíritu, la cual es la palabra de Dios” (Efesios 6:17b NTV).

La Palabra de Dios es el arma ofensiva de la armadura que Dios nos provee; y como tal es tan filosa que llega a lo más íntimo, es poderosa y fuente de vida, como lo dice Hebreos 4:12 “La palabra de Dios es viva y eficaz. Es más cortante que espada de dos filos que penetra hasta lo más profundo de nuestro ser, y examina nuestros más íntimos pensamientos y los deseos de nuestro corazón” (NBV). 

El día a día es una guerra espiritual a la cual nos enfrentamos y debemos estar preparados; al leer, meditar y conocer la Palabra del Señor estaremos advertidos y protegidos de las trampas del enemigo. El Señor se lo dijo a Josué: “Estudia constantemente este libro de instrucción. Medita en él de día y de noche para asegurarte de obedecer todo lo que allí está escrito. Solamente entonces prosperarás y te irá bien en todo lo que hagas” (Josué 1:8 NTV). 

¿Qué es meditar? En el hebreo significa literalmente “murmurar”, “balbucear”; en el latín: considerar, reflexionar. Según el Diccionario de la Real Academia Española: “aplicar con profunda atención el pensamiento a la consideración de una cosa, o discurrir sobre los medios de conocerla o conseguirla”. Que esta sea nuestra meta.
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