Como lo estoy haciendo durante todo este mes, quiero invitarles a la convención G12 Argentina que se realizará en Córdoba.  La iglesia Visión de Futuro desarrolla al Visión G12, Dios nos ha bendecido a través de esta visión, vemos el crecimiento y la consolidación; muchas de nuestras iglesias ya han crecido tanto que hemos tenido que tener dos o tres cultos por domingo o hacer la reunión en un estadio porque no caben en el templo, ¡Qué lindo problema!, ¿verdad? Y todo esto gracias a esta estrategia para poder consolidar y retener el fruto que Dios nos da. Si usted quiere aprender al respecto, especialmente usted, pastor, que está leyendo, lo invito a la Convención G12 Argentina, 2010 los días 9, 10 y 11 de septiembre en Córdoba. Si quiere más información puede escribir a la siguiente dirección: omarcabrera@visiondefuturo.org

 

 

 

.

Yo estoy

 

 Por el Rvdo. Omar Cabrera Jr

 

 

Argentina necesita de una generación protagonista, que se pare en la brecha a favor de la tierra para que Dios no la destruya; que se ponga de pie en contra de todos los enemigos que quieran venir para destruir la sociedad. Dios ve en cada uno de nosotros un potencial de conquista.

Cuando el Señor lo llama a Gedeón que fácil es ver el concepto que Dios tenía de él. Al llamarlo le dice: “¡Jehová está contigo, varón esforzado y valiente!” (Jueces 6:12). Y no solo le dice esto, sino que le sigue reforzando y hablando del alto concepto que tenía de él: “Ve con esta tu fuerza, y salvarás a Israel de la mano de los madianitas. ¿No te envío yo?” (Jueces 6:14). Y por último, para seguir fortaleciéndoles, le dice: “ciertamente yo estaré contigo y derrotarás al enemigo como a un solo hombre” (Jueces 6:16).

Dios tiene un alto concepto de nosotros. Muchas veces nos vemos desde nuestras debilidades e inseguridades, nosotros que conocemos todas las cosas que pensamos, las veces que cuestionamos y dudamos, pero el Señor no solo mira eso, sino que Él ve el potencial que hay en cada uno. Por eso es que la Palabra de Dios habla de Abraham como el padre de la fe; aunque, honestamente, no actuó muchas veces en fe. Cuando vió que no podía tener un hijo con su esposa, se acuesta con la criada y nace Ismael; y ese no era ni el plan ni el propósito divino. Cuando ve que no puede tener un hijo, dice: -¿Quién va a heredar en mi casa, este colaborador de Damasco, que tengo acá…? Al final, ¿lo que me prometiste?, le cuestiona a Dios; realmente no era un hombre de fe. Si hubiese sido un hombre de fe, cuando hubo hambre en la Tierra, no se hubiese ido a tierras extranjeras, mintiendo que su esposa era su hermana; y lo dice y hace en dos oportunidades. Pero el Señor veía el potencial que había en la vida de Abraham y lo declara “el padre de la fe”. Él creyó y esa fe le fue contada por justicia.

Lo mismo le podría dar de ejemplo cuando Pablo escribe a los de Corintos, una  iglesia que tenía un sinnúmero de problemas. Muchos, durante la Cena del Señor no compartían con los más pobres la abundancia que gozaban; otros no esperaban al resto de la congregación y participaban antes; algunos hasta se emborrachaban durante la Cena del Señor; inclusive, había un hijo que se había acostado con la esposa del padre, y cristianos que llevaban a otros cristianos a la corte en juicios; pero como Dios ve el potencial y tiene un alto concepto de cada uno, cuando Pablo escribe, bajo la inspiración del Espíritu, dice: “a los santos de la iglesia de Corinto”. Porque Él no ve nuestras fallas, nuestras debilidades, Él ve que la sangre de Jesucristo, nos cubre y nos limpia de todo pecado; Su mano está extendida en favor nuestro y declara: “Tú eres mi siervo, yo te sostendré. Tú eres mi amado en quien mi alma tiene contentamiento”. Dios tiene un alto concepto de usted.  Y Gedeón tuvo que escuchar ese alto concepto que Dios tenía de él. Dios le dijo: “Gedeón, Yo creo que podés. Si estás Conmigo, Yo estoy contigo”. Al estar Dios de nuestro lado, Él nos está apoyando.

Cuando Josué fue a conquistar la tierra prometida, Dios le tiene que decir: “Mira que te mando que te esfuerces y seas valiente; no temas ni desmayes, porque Jehová tu Dios estará contigo en dondequiera que vayas” (Josué 1:8). Tuvo que reforzar y declarar el concepto que Él tenía de Josué para que entienda que tenía un propósito con su vida. Dios está conmigo y tiene un propósito con mi vida, Él cumplirá Su propósito en mí, y tendré victoria tras victoria, triunfo tras triunfo. Dios está con nosotros. “Ciertamente Yo estaré contigo”. Le dijo el Señor a Gedeón. Lo mismo que le dijo a Josué, lo mismo que el Señor nos dice a nosotros; ¿acaso el Señor Jesús no dijo: “He aquí yo estoy con vosotros todos los días hasta el fin del mundo” (San Mateo 28:20b)?

Amigo, amiga, parece que con todas las leyes que salen hoy en Argentina, estamos en “el fin del mundo”. Déjeme decirle: no estamos en el fin del mundo, Dios tiene la última palabra, Él está con nosotros como poderoso gigante, y nos promete: “Yo estoy con vosotros todos los días”. Cada día, cada noche, en cada adversidad, en cada problema, ante toda situación difícil, Él está conmigo y me sostiene con la diestra de Su justicia; Él me imparte de Sus fuerzas, Él vivifica mi cuerpo mortal con Su espíritu; Él está conmigo para fortalecerme en el ser interior. Dios tiene un altísimo concepto de cada uno de nosotros, a pesar de que le neguemos, a pesar de que le fallemos, a pesar de que no respondamos a ese llamado que Él tiene individualmente para nosotros; ¡el Señor tiene un alto concepto de nosotros y Él quiere usarnos para Su gloria!

Pienso en Pedro, quien en la oscuridad de la noche, solo con tres testigos, lo niega a Jesús; lo niega e insiste que no lo conoce, aun con juramentos, con malas palabras; insiste en negar a quien hasta ese momento había sido su mentor; pero al darse cuenta de lo que había hecho, lloró amargamente (San Mateo 26:74-75). Tal vez usted está en ese proceso en el día de hoy: Dios lo llamó con un plan para su vida; y usted le dio la espalda, soltó el “arado” que tenía en sus manos, dejó de marcar el surco de impactar vidas; hoy, Dios, le da una nueva oportunidad. El Señor Jesús está orando para que su fe no falte, Él está a su lado y le sostiene con la diestra de Su justicia. Él cumplirá Su propósito en usted, si tan solamente le dice al Señor:

 

Señor, te entrego mi vida; te la re dedico; te doy mi voluntad, me rindo completamente, aun mi futuro para que Tus planes y propósitos se plasmen en mí. Sí, Señor, me rindo a Tus pies, reconociendo que te he fallado, que he dudado de Tus propósitos, Señor, reconozco que me desvié del camino que tenías para mí; pero hoy vuelvo a Ti, como volvió Pedro, y te digo: Sí, Señor, te amo, te amo; te quiero de todo corazón y deseo que Tu plan y propósito se cumplan en mi vida. Amén y amén. 

 
 
   
home